La música aporta innumerables beneficios al desarrollo global de nuestros bebés: permite trabajar a la vez la coordinación motora, la memoria y la atención, la expresión de emociones, la sensibilidad, la creatividad o la capacidad de apreciar la belleza.
En las sesiones de música en familia, trabajamos desde el juego musical y el placer de hacer música juntos. Aplicando los principios y recursos musicoterapéuticos, creamos y comunicamos a partir de cada persona, con su propia expresión y musicalidad.
La interacción en la música refuerza el vínculo familiar de manera natural y permite crear una identidad compartida, llena de bellas historias, sonidos especiales, nuevos ritmos y melodías.